martes, 9 de agosto de 2011

Mi primera Exposición: Buenos Aires y otros versos.






Sobre mí

María Martul (A Coruña, 1972)
Hasta aquí la parte cierta, fiable y probable.
¿Fotógrafa? Es evidente, aunque aún me cuesta decirlo.
¿Poeta? No. Plasmadora de pensamientos inconexos a lo más.
¿Escuela e influencias? Decir que autodidacta queda bien, pero no es cierto. Multididacta tal vez. He bebido de mil fuentes antes de llegar aquí: La facultad y algunos fotógrafos de renombre que estudié y admiré pero, sobre todo, un buen puñado de generosos fotógrafos de a pie a los que debo casi todo lo que sé.
Y muchos amigos que opinaron, animaron y dijeron: "¿por qué no?".
Y mi padre.

Sobre "Buenos Aires y otros versos"

"Buenos Aires y otros versos" es una pequeña recopilación de fotografías realizadas en esa ciudad en enero de 2011.

Excepto dos, que sirven para mostrar que esta ciudad está llena de color y luces, la mayoría os las presento en blanco y negro. La razón es que para mí, el blanco y negro representa todo el intimismo y la privacidad de los recuerdos más preciosos, más profundos, más breves y más secretos. Las fotografías... A la vista están.

Si te interesan, llámame o escríbeme. Todas las fotos están disponibles en diferentes tamaños y presentaciones. Lo hablamos.
Mil gracias por venir.
María Martul. Verano de 2011.


TF. 677624212                                                                                   fotografia@mariamartul.com

martes, 14 de septiembre de 2010

Infancia en Technicolor


Infancia en Technicolor, originalmente cargada por Ayliña.



"Tenía un cielo azul, y un jardín de adoquines 
y una historia a quemar, temblándome en la piel"

                            Joan Manuel Serrat





Cuando somos niños tenemos un superpoder que vamos perdiendo con los años: la capacidad de que los momentos de felicidad se prolonguen indefinidamente.



Y que brillen.

Y que se saturen.


Por eso me sorprende que haya gente que diga que recuerda siempre su niñez en blanco y negro. A mi no me pasa y eso que me encanta el monocromo. La mía es en "Esplendoroso Technicolor" como las películas de antes.



Mi infancia tiene el color de las moras maduras y de sus manchas en mi ropa, del azul de mi mar y del verde de los helechos, del rojo de mi bicicleta y del tostado de mi piel. Puro technicolor.



Cuando me enfrento a una foto en color siempre intento llegar a esos tonos puros que quizá ya sólo existan en mi recuerdo, captar toda la esencia de lo que esos colores han dejado en mí. Quizá por eso me desespero cuando veo lo desvaídas que son mis fotos a veces. Y mis recuerdos.



Cuando se empieza a hacer fotografía de adulto, como es mi caso, todo es nuevo y todo está por descubrir. Se vuelve a ser niño y vuelve a importarte muy poco que tu descubrimiento del día esté escrito en miles de libros. Porque lo verdaderamente importante es que TÚ lo has sentido hoy. Como cuando eras niño.



Con los años los zapatos han encorsetado nuestros pies, las ropas serias han desterrado a los pantalones cortos y las montañas tienen forma de hipoteca y nóminas y ya no somos capaces de ver los colores, nos asustan las estridencias y las saturaciones y peleamos por momentos de felicidad cada vez más breves, más efímeros, más ruines.



Hoy he decidido que seguiré intentando ese color primigenio.



Y que me sigue encantando andar descalza.



María Martul. Final de verano de 2010


En la foto: Sabela. Otra Niña Sol

viernes, 27 de agosto de 2010

Adiós, Tristeza


Adiós, Tristeza, originalmente cargada por Ayliña.



"Aunque éste sea el último dolor que él me causa y éstos sean los últimos versos que yo le escribo."
               Poema nº20. Pablo Neruda